Los Principios de Vida del Integral Soberano
Escrito por WingMakers - Tejedores de Alas
2007-07-17
Filosofía de los WingMakers
(“Hacedores de Alas”)
Cámara Uno
El modelo de expresión de “la entidad” está diseñado para explorar nuevos campos de vibración mediante instrumentos biológicos y transformarse a través de este proceso de descubrimiento a un nuevo nivel de entendimiento y expresión como un Integral Soberano.
El Integral Soberano es la más completa expresión del modelo de entidad dentro de los universos de tiempo- espacio-, y ejemplifica muy cercanamente las capacidades de la Inteligencia de la Fuente que contiene. Es también el estado de existencia natural de la entidad que se ha transformado más allá del modelo de existencia de evolución/salvador y se ha apartado a sí misma de los aspectos controladores de la Jerarquía mediante la completa activación de sus Códigos de la Fuente incrustados.
Este es el nivel de capacidad que fue “sembrado” dentro del modelo de expresión de la entidad cuando fue concebido en un principio por la Primera Fuente.
Todas las entidades dentro de los universos de tiempo-espacio están en varias etapas de experiencia transformacional y cada una está destinada a alcanzar el nivel del Integral Soberano, en la medida que sus Códigos de de la Fuente se activen completamente.
La experiencia transformacional es “darse cuenta” que el modelo de expresión de la entidad es capaz de acceder en forma directa a la información de la Inteligencia de la Fuente, y que la información de la Primera Fuente es descubierta en el interior del nivel de entidad del Integral Soberano.
En otras palabras, el instrumento humano, junto con sus capacidades biológicas, emocionales y mentales, no es el depósito de los Códigos de la Fuente. Ni Tampoco el instrumento humano es capaz de atraer ni reunir esta información liberadora—esta gloriosa libertad de acceder a Todo lo que Es.
La entidad es tanto el albergue de, y el instrumento para acceder a, los códigos de la Fuente que permiten la experiencia transformacional, que se manifiesta mediante la integración del instrumento humano y la entidad soberana.
La experiencia transformacional consiste en tomar conciencia que la realidad percibida es la Realidad de la Fuente personificada en la forma de preferencias individuales.
Por lo tanto, la Realidad de la Fuente y la realidad del “soberano” se vuelven inseparables como el viento y el aire.
Esta convergencia es comprendida solamente mediante la experiencia transformacional, que es diferente de cualquier cosa conocida dentro de los universos de espacio-tiempo.
En la Tierra ha habido aquellos que han experimentado “un aliento superficial” del viento de esta poderosa tempestad.
Algunos lo han llamado Ascensión, otros han atribuido nombres como revelación, visión, iluminación, nirvana y conciencia cósmica.
Mientras que estas experiencias son profundas en los estándares humanos, únicamente son los atisbos iniciales del Integral Soberano, mientras se vuelve progresivamente experto a tocar y despertar los remotos bordes de su existencia.
Lo que la mayoría de la especie define como la dicha final es meramente la impresión del Integral Soberano susurrando a sus fortines de forma , e instándolos a mirar dentro de sus raíces de existencia y a unirse con esta inteligencia sin forma y sin límite que todo penetra.
La experiencia transformacional está más allá de estudio del drama humano como las estrellas en el cielo están más allá de ser tocadas desde la Tierra. Puedes observar las estrellas con tus ojos humanos, pero nunca las tocarás con tus manos humanas.
Igualmente, puedes prever vagamente la experiencia transformacional con el instrumento humano, pero no puedes experimentarlo mediante el instrumento humano.
Solamente se puede conseguir a través de la totalidad de la entidad, porque es sólo en la totalidad pueden existir los Códigos de la fuente y sus efectos residuales de la percepción de la Realidad de la Fuente.
Y verdaderamente, esta totalidad se obtiene solamente cuando la conciencia individual es separada del tiempo y es capaz de ver su existencia en el no-tiempo.
No obstante, el instrumento humano es crítico en posibilitar la experiencia transformacional y provocar que dispare—como una metamorfosis—la integración de las identidades de forma dentro del Integral Soberano.
Esta es la próxima etapa de percepción y expresión para el modelo de entidad, y es activado cuando la entidad diseña su realidad desde los principios de vida que son simbólicos de la Realidad de la Fuente, opuesto a la realidad de una fuente externa que está atada al modelo de existencia de evolución/salvador.
Estos principios de vida son las plantillas de creación de la Inteligencia de la Fuente. Están diseñados para crear la realidad desde la perspectiva del Integral Soberano y acelerar su manifestación dentro de los campos de vibración que hasta ahora la han repelido.
Son principios que “construyen oportunidades” para la integración de las identidades con forma y sin forma de la entidad. Son “puentes” para que el instrumento humano—con todos sus componentes intactos—pueda experimentar la percepción de la Totalidad del Integral Soberano.
A medida que el instrumento humano incrementalmente responda más a la Inteligencia de la Fuente, más gravitará en los principios de vida que simbólicamente expresan los principios formativos de la creación primordial.
Hay amplios rangos de expresiones que pueden inducir la experiencia transformacional del Integral Soberano y liberar a la entidad del condicionamiento tiempo-espacio y de los controles externos.
Puesto que la expresión puede variar, el propósito de la expresiones es definida bastante estrechamente conforme el propósito de expandirse dentro de un estado de integración en el cual el instrumento humano progresivamente se alinea con la perspectiva del Integral Soberano.
Hay tres principios de vida particulares que aceleran la experiencia transformacional y ayudan a alinear al instrumento humano con la perspectiva del Integral Soberano. Ellos son:
- Relación con el Universo mediante gratitud.
- Observación de la Fuente en todas las cosas.
- Nutrición de la vida.
Cuando el individuo aplica estos principios, sus experiencias de vida revelan un significado más profundo a sus eventos aparentemente fortuitos, tanto en el contexto universal como personal.
Relación con el Universo Mediante Gratitud
Este es el principio de que el Universo de la Totalidad representa una Inteligencia colectiva que puede ser personalizada como una Entidad Universal individual.
De este modo, en este modelo de inferencia, hay solo dos entidades en todo el cosmos: la entidad individual y la Entidad Universal.
En cuanto que el individuo es impresionable y constantemente cambiante para adaptarse a nueva información, de igual modo lo hace la Entidad Universal, ……. que …. es una dinámica y viviente plantilla de energías y experiencias potenciales que son coherentes y tan conocibles como la personalidad y conducta de un amigo.
La Entidad Universal “responde” al individuo y sus percepciones y expresiones.
Es como una “omni-personalidad” compuesta, que está llena de Inteligente de la Fuente y responde a las percepciones del individuo como una pileta de agua que refleja la imagen sobre ella.
Cada uno en un instrumento humano, es ciertamente, en su núcleo más íntimo, una entidad soberana que puede transformar el instrumento humano en un instrumento del Integral Soberano.
Sin embargo, esta transformación depende de si el individuo elige proyectar una imagen de un Integral Soberano sobre el “espejo” de la Entidad Universal, o decide proyectar una imagen inferior que es una distorsión de su verdadero estado de “ser
El principio de relación con el universo mediante la gratitud está sobre todo relacionado con diseñar conscientemente la imagen del ser de uno, mediante una apreciación “espejo” solidario de la Entidad Universal.
En otras palabras, la Entidad Universal es “un colaborador” en “dar forma” a la expresión de la realidad en la vida de uno.
La realidad es un proceso de creación interno que es totalmente libre de controles externos y condiciones si el individuo proyecta una imagen soberana sobre el espejo de la Entidad Universal.
Este proceso es un intercambio de energía alentadora desde el individuo hacia la Entidad Universal, y esta energía se aplica mejor mediante una apreciación de qué tan perfecto y meticuloso ocurre el intercambio en cada momento de la vida.
Si el individuo se da cuenta (o al menos está interesado en darse cuenta) de cuán perfectamente la Entidad Universal sustenta la realidad soberana del individuo, hay un poderoso y natural sentido de gratitud que fluye desde el individuo a la Entidad Universal.
Es este manantial de gratitud el que abre el canal de apoyo desde la Entidad Universal hacia el individuo y establece una colaboración de propósito para transformar al instrumento humano en una expresión del Integral Soberano.
Es principalmente la gratitud—que se traduce en una apreciación de cómo opera la interrelación del individuo con la entidad Universal—lo que abre al instrumento humano a su conexión con la entidad soberana y su transformación eventual dentro del estado de percepción y expresión del Integral Soberano.
La relación del individuo con la Entidad Universal es esencial de cultivar y nutrir, porque eso, más que cualquier otra cosa, determina cuán receptivo esta el individuo a las innumerables formas y manifestaciones de la vida.
Cuando los individuos aceptan los cambios en la realidad soberana como los personajes cambiantes de la Entidad Universal, viven en mayor armonía con la vida misma.
La vida se convierte en un intercambio de energía entre el individuo y la Entidad Universal que se permite ejecutar sin juicio y se experimenta sin miedo.
Este es el significado fundamental de amor incondicional: experimentar la vida en todas sus manifestaciones como una inteligencia única, unificada que responde perfectamente a la imagen proyectada del instrumento humano.
Es por esta razón que cuando el instrumento humano proyecta gratitud a la Entidad Universal, más allá de las circunstancias y condiciones, la vida se vuelve incrementalmente alentadora en la apertura del instrumento humano para activar sus Códigos de la Fuente y vivir la vida dentro del esquema del modelo de expresión de síntesis.
El sentimiento de gratitud unido al concepto mental de apreciación es expresado como un mensaje invisible en todas direcciones y en todos los tiempos. En este contexto particular, la gratitud hacia la Entidad Universal es el motivo global detrás de todas las formas de expresión a las que aspira el instrumento humano.
Cada aliento, cada palabra, cada toque, cada pensamiento, cada cosa, está centrada en expresar este sentido de gratitud. Una gratitud de que el individuo es soberano y es apoyado por la Entidad Universal que se expresa a sí misma a través de todas las formas y manifestaciones de inteligencia con el único objetivo de crear la realidad ideal para activar los Códigos de la Fuente del individuo y transformar al instrumento humano y a la entidad en un Integral soberano.
Es esta forma específica de gratitud la que acelera la activación de los Códigos de la Fuente y su peculiar habilidad de integrar los distintos componentes del instrumento humano y la entidad, y transformarlos al estado de percepción y expresión del Integral Soberano.
La conexión entre el individuo y la Entidad Universal, es distorsionada únicamente por el tiempo, de lo contrario sería clara.
El tiempo interviene y crea huecos de desesperación, desesperanza y abandono. Sin embargo, son estos mismos “huecos” los que frecuentemente activan los Códigos de la Fuente de la entidad y establecen una relación más intima y armoniosa con la Entidad Universal.
- El tiempo establece la separación de experiencia y la discontinuidad de la realidad percibida, la cual a su vez crea duda en el sistema de justicia y propósito global de la Entidad Universal.
- El resultado crea temor de que el universo no es un espejo, sino al contrario, que es una energía caótica y caprichosa.
Cuando el Instrumento Humano está alineado con el Integral Soberano y vive desde esta perspectiva, como una realidad en vías de desarrollo, atrae un estado natural de armonía. Esto no necesariamente significa que el instrumento humano esté sin problemas o molestias, sino más bien significa una percepción de que hay un propósito integral en lo que la vida revela.
En otras palabras, la armonía natural percibe que la experiencia de vida es importante en la medida que estás alineado con el Integral Soberano, y que tu realidad personal debe fluir desde este nivel hasta el universo multidimensional, a fin de crear paz interior y alegría permanente.
La gratitud es una faceta crítica del amor que abre al instrumento humano a reconocer la función de la Entidad Universal y redefinir su propósito como una extensión alentadora de la realidad soberana, en vez de ser la extensión caprichosa del destino o la exigente reacción de un universo mecánico y separado.
Establecer una relación con la Entidad Universal mediante la emanación de gratitud también atrae una experiencia de vida que es transformadora. Una experiencia que está generosamente dedicada a descubrir los significados más profundos y el propósito más formativo de la vida.
Observación de la Fuente en Todas las Cosas.
Este es el principio de que el Primera Fuente está presente en todas las realidades mediante todas las manifestaciones de energía. La Primera Fuente está entretejida en todas las cosas como un mosaico cuyas piezas se adhieren a la misma pared, y de este modo, están unificadas. (Un Holograma en que cada parte contiene el todo) (N-del.L.).
Sin embargo, no es la imagen la que unifica el mosaico, sino la pared sobre la cual las piezas se adhieren.
Igualmente, la Primera Fuente pinta una imagen tan diversa y aparentemente desligada que parece no existir unificación.
Sin embargo, no es la manifestación externa lo que unifica, es el centro de energía interno sobre el cual las diferentes piezas están dispuestas, lo que unifica todas las manifestaciones.
Esta pieza central de energía es el almacén colectivo de toda vida, en todos los campos de vibración, dentro del Universo de la Totalidad.
Es el Primera Fuente quien se desprende de sí misma en todas las formas mediante la proyección de su Inteligencia de la Fuente en todos los fragmentos de vida.
De este modo, la Inteligencia de la Fuente—actuando como ,una extensión del Primera Fuente—es la energía unificadora que es la “pared” sobre la cual las piezas del mosaico de la vida se adhieren. La vida fluye desde una Fuente de energía que vincula todo al Todo y uno al Uno.
La Observación de “la Fuente”, en Todas las Cosas es el principio de que todas las manifestaciones de vida conllevan una expresión del Primera Fuente. No importa cuan distante o lejos la energía unificadora ha sido distorsionada o corrompida; la Fuente puede ser observada. Es la acción de percibir la unificación de la energía incluso cuando la manifestaciones externas parecen aleatorias, distorsionada, desligadas, o caótica.
Cuando todas las manifestaciones de vida son genuinamente percibidas como expresiones fragmentadas del Primera Fuente, la vibración de igualdad que es la base de todas las formas de vida se vuelve perceptible al instrumento humano. (Hermano, arbol,… Hermano lobo…S. J. de la C)
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- La vida emerge inicialmente como una extensión de la Realidad de la Fuente,
- Y después, como una frecuencia de energía individualizada, otorgada dentro de una forma.
Esta “frecuencia de energía individualizada”, en su estado puro y atemporal, vibra precisamente igual para todas las manifestaciones de vida.
- Este es el denominador común que toda vida comparte.
- Este es el tono-vibración de igualdad que puede ser observado dentro de todas las formas de vida que unifican todas las expresiones de diversidad hasta la base de la existencia conocida como el Primera Fuente.
- Si un individuos es capaz de ver cualquier forma de vida con la perspectiva de igualdad, entonces está observando la Fuente en todas las cosas.
Mientras que esto parece ser un concepto abstracto, es hecho realidad mediante la práctica de buscar las manifestaciones externas e internas de la Primera Fuente.
En un sentido muy real, el individuo espera observar el funcionamiento de la Inteligencia de la Fuente en todo aspecto de su experiencia. Es la expectativa irrefutable de que cada cosa está en su posición correcta, cumpliendo su función óptima, y sirviendo su propósito de activar la máxima expresión de su vida en el momento presente.
Es la mirada de que toda la vida está en un estado de óptima realización y experiencia más allá de su condición o circunstancia.
Es la percepción de que la vida es perfecta en su expresión porque fluye desde la perfección, y que no importa cuan diversas y divergentes sean sus manifestaciones, la vida es la extensión de la Realidad de la Fuente.
Considerando la obvia confusión y aparente destrucción que acompaña la vida sobre la Tierra, esta es una perspectiva o percepción que parece ingenua. ¿Cómo puede la vida—en todas sus formas y expresiones—ser percibida como óptima y perfecta?
Esta es la gran paradoja de la vida, y no puede ser reconciliada con las capacidades mentales o emocionales del instrumento humano. Puede ser entendida únicamente en el contexto de la entidad, la que es inmortal, ilimitada, eterna y soberana.
Las paradojas existen, porque el drama humano está muy limitado en alcance y escala para permitir una percepción de totalidad, para terciar y revelar de que manera las piezas del rompecabezas están unificadas en perfecta relación.
- Las dimensiones de tiempo y espacio y los elementos de energía y materia circunscriben el drama humano.
- Es interpretado sobre escenarios de supervivencia y conducta disfuncional, debido a los métodos de la Jerarquía, de controlar la información y manipular las condiciones.
La entidad dentro del instrumento humano está en gran medida inexpresada y subutilizada en el drama humano, y por ello, las deformaciones e imperfecciones aparentes de la vida son vistas aisladamente como impedimentos a la perfección, en lugar de ser vistas la perfección en sí misma.
La vida es perfecta en su determinación por expandir y expresar una inteligencia que es ilimitada. Este es el propósito fundamental de vida en todas sus diversas manifestaciones, y ésta es la presencia del Primera Fuente
-,expresándose a sí misma como una vibración de igualdad- que puede ser observada en todas las cosas.
Las entradas sensoriales procedentes del instrumento humano están limitadas a frecuencias en rangos específicos que sólo pueden transmitir un eco de esta vibración de la Fuente.
La verdadera frecuencia es asimilada mediante “la contemplación deliberada” y “enfocada” de igualdad inherente en todas las cosas, y “la habilidad de penetrar más allá de la imagen de una cosa” al origen de la imagen.
Estos conocimientos profundos requieren de un nuevo sistema sensorial más allá de los cinco sentidos que rigen el mundo humano en tu tiempo. Estos nuevos sentidos son el resultado de la activación de los Códigos Fuente, y representan el primer paso de la experiencia transformacional.
Con esta nueva habilidad perceptiva, el instrumento humano será capaz de sentir no solo la presencia del Primera Fuente, sino también la esencia atemporal dentro de toda vida, que está individualizada y separada de una manera única de la Primera Fuente.
Inspirar las percepciones de la entidad , dentro del instrumento humano, es el método ideal para acceder a una sensitividad duradera de la vibración de la Fuente.
- Así es cómo un individuo puede desarrollar la habilidad de observar la Fuente en todas las cosas.
- No es sólo que la Primera Fuente está dentro de cada manifestación individual de energía, sino es también la totalidad de la vida en sí misma.
- Por lo tanto, el principio requiere una Observación de la Fuente en todas SUS diversas formas de manifestación, así como en la totalidad de la vida.
Nutrición de la Vida
La vida, en esta definición, es la realidad soberana de un individuo. Es subjetiva y susceptible al instrumento humano. La vida es la totalidad de experiencia fluyendo más allá del campo de percepción del individuo en la dimensión del ahora.
Nunca hay una clausura a la vida o un capítulo final escrito. Es eterna, pero no en el sentido abstracto de no terminar o empezar nunca, sino más bien en el sentido real de que la vida se está expandiendo siempre para expresar la Inteligencia de la Fuente en todos los campos de vibración dentro del Universo de la Totalidad.
La “nutrición” de la vida es el principio de que un individuo está alineado con la expansión natural de inteligencia inherente en toda vida. Esta es una alineación que realza la vida - energía que fluye más allá del individuo con el propósito claro de apoyo suave -.
Es la acción de identificar el propósito más elevado en todas las formas de energía y apoyar el flujo de esta energía, hacia su expresión final.
Haciendo esto, la acción es realizada sin juicio, análisis o apego a su resultado.
Es simplemente alimentar la energía que fluye desde todas las manifestaciones y apoyar su expresión de vida.
Esto es una separación de la percepción normal de que el apoyo de alimentación solo puede ser otorgado cuando la energía está en alineación con la voluntad personal.
Sin embargo, cuando el individuo puede ver la vida como una energía integrada fluyendo en la expresión de la inteligencia en expansión, la vida es honrada como una extensión del Primera Fuente.
En este contexto, no hay energía que sea mal dirigida o no merecedora de ser apoyada y nutrida. Mientras que esto pueda parecer contrario a la evidencia de energía abusiva en Terra-Tierra, incluso la energía que es llena con “intención malvada” , es no obstante energía que está fluyendo exteriormente en búsqueda de una expresión más elevada.
Todas las formas de energía pueden ser alimentadas y apoyadas hacia su más elevada expresión, y esta es la acción fundamental de este principio.
Requiere la habilidad de percibir el motivo causal y la expresión final de la vida-energía conforme pasa a través de la realidad soberana del individuo. La energía es un elemento de vida que está tan sutilmente entrelazada con la forma que son uno; muy semejante de la misma manera como el espacio y el tiempo están inseparablemente vinculados en unión.
La Energía es un motivo. Es inteligente más allá de la habilidad de razonar de la mente. Mientras que es una fuerza que puede ser sujeta a aplicaciones humanas que niegan su expresión más elevada, la energía siempre está impregnando la vida con el motivo de expandir y evolucionar.
La energía-vida está siempre en un estado de convertirse en …... En su estado natural nunca está estática o es regresiva.
El instrumento humano es muy capaz de nutrir esta expansión natural de la energía, para forjar nuevos canales de expresión y experiencia.
De hecho, el propósito primario del instrumento humano es expandir la vida-energía que circunda su realidad soberana, dentro de la existencia física y convertirla en nuevos niveles de expresión , que reflejen más exactamente la perspectiva del Integral Soberano.
Hay muchas acciones específicas que pueden realizarse para nutrir la vida. Cada entidad está, en cierto sentido, programada dentro de su Códigos de la Fuente para transmutar energía mediante una tremenda variedad de medios.
Trabajando por medio del instrumento humano, la entidad es capaz de reunir y almacenar energía dentro del instrumento humano y re-dirigir su propósito o aplicación.
La transmutación de la energía puede ocurrir tanto en niveles de expresión personal o universal. Es decir, en el interior de la realidad soberana de un individuo,
- La energía puede ser transmutada para conformar una visión de bienestar personal,
- O alineada con una visión de bienestar universal y buena voluntad.
Uno de los mejores métodos de transmutar energía es mediante el sistema de creencias de uno.
Todas las creencias tienen sistemas de energía que actúan como “cámaras” de “nacimiento” para la manifestación de la creencia.
Dentro de este sistema de energía hay corrientes que dirigen la experiencia de vida. El instrumento humano sabe de estas corrientes, tanto conscientemente o inconscientemente, y les permite a ellos que lo lleven dentro de la esfera de la experiencia que ilustra su verdadero sistema de creencias.
Cultivando creencias que expanden y transforman energía, el instrumento humano es capaz de emplear sistemas de energía que nutren la vida en todas sus innumerables formas.
Cuando las creencias están claramente definidas como “estados de ser preferidos”, el sistema de energía está participando en el ahora—no en algún en algún tiempo futuro. Ahora.
El sistema de energía se vuelve inseparable del instrumento humano y se trenza dentro de su espíritu como una hebra de luz. La claridad de creencia es esencial para emplear el sistema de energía de la creencia, y para permitir que la nutrición de la vida prevalezca en todas las actividades.
Así una vez más, la nutrición de la vida, es crítica, tanto para las realidades personal y universal dentro del Universo de la Totalidad que contiene todos los campos de vibración que están interrelacionados como hebras de un tejido infinitamente expansivo.
De este modo, a medida que el individuo se despierta a su poder creativo para transmutar energía y enriquecerla con el propósito claro de apoyo suave, se vuelve un transmisor de la Realidad de la Fuente y un arquitecto del modelo de existencia de síntesis.
Mediante la continua aplicación de estos principios de vida, la Inteligencia de la Fuente se vuelve cada vez más la identidad de la entidad, y la entidad se convierte en la identidad del instrumento humano.
Por lo tanto, la identidad es transformada, y después de esta transformación, el Integral Soberano incorpora al instrumento humano con “la entidad”, y “la entidad” con la Inteligencia de la Fuente.
El propósito explicito en la expresión de los principios de vida del Integral soberano, es esta unificación y cambios de identidad.
Si hay cualquier otro propósito u objetivo, estos principios permanecerán no comprendidos y sus poderes catalíticos quedarán dormidos.
Es la perspectiva del Integral Soberano que toda la vida es puro amor en su máxima expresión, y que en este concepto específico, toda la vida es concebida y existe por siempre.
Esto se convierte en la creencia base desde donde todas otras creencias surgen, y por su extensión, el sistema de creencias de uno, surge con un propósito claro de apoyar esta perspectiva fundamental, de nutrir, observando y apreciando, el Universo de la Totalidad, como la cuna desde la que toda vida es creada, evoluciona y finalmente es aceptada.
Estos principios de vida son meramente “símbolos” representados en “palabras” y servidos al instrumento humano como una receta potencial para avivar la brasa de luz que incansablemente arde en el interior.
No hay técnicas específicas o rituales que sean necesarios para invocar el poder de estos principios.
- Ellos son simplemente perspectivas.
- En un sentido real, ellos son intenciones que atraen experiencia, que expande la conciencia.
- Ellos no proporcionan remedios rápidos o realizaciones instantáneas.
- Ellos son amplificadores de la voluntad e intención personales , que aclaran cómo vive uno.
- Su poder transformativo está contenido exclusivamente en la intención de su aplicación.
A través de estos principios de vida del Integral Soberano, el individuo puede convertirse un maestro de “ilimitar al Ser”.
Los límites son establecidos, los velos son derribados y la luz de uno es atenuada, simplemente porque los controles externos, de la jerarquía, crean miedo a lo desconocido y crean prácticas místicas de un ser soberano.
En estos principios de vida, si son verdaderamente aplicados con intención apropiada, están las herramientas para acelerar el surgimiento del Integral Soberano y para sentir su perspectiva, su conocimiento profundo, y sus habilidades que proporcionan poder para crear nuevas realidades y darles forma …..
…… como aventuras de aprendizaje que liberan y expanden la conciencia.
Este es el propósito fundamental de los principios y quizás la mejor razón para explorarlos.